Desmintiendo mitos para una lactancia materna exitosa

Hace unos días os pregunté por Instagram cuáles eran aquellos mitos que os han dicho desde que sois madre.

Entre la avalancha de mensajes no podían faltar los clásicos mitos “Tu leche no le alimenta” “Dar el pecho duele” “Dale de mamar cada 20 min alternando los pechos” “Con un pezón pequeño, plano o invertido no se puede amamantar”…

Muchos de estos mitos se han ido transmitiendo de madre a hija y están muy arraigados en determinadas culturas, pero se ha demostrado que no tienen ninguna base científica (ni en muchos casos lógica).

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El auge del biberón en los años 70 ha dejado huella, pero corremos la suerte de vivir en la era de la información. Muchos de los mitos que leerás hoy se basan en recomendaciones equívocas, muchos profesionales y no profesionales desinformados confunden el funcionamiento del pecho, creyendo que se comporta de igual manera que el biberón, cayendo en grabes errores que pueden poner en riesgo nuestra lactancia.

  1. Hay alimentos que aumentan la producción de leche: No existen alimentos que ayuden a aumentar nuestra producción de leche ni hay evidencia científica de ello. Actualmente se comercializan unas infusiones cuya supuesta finalidad es la de aumentar la producción ¡MUCHO CUIDADO! estas infusiones contienen hinojo, alimento contraindicado para la lactancia (puedes consultar su nivel de riesgo en E-Lactancia).
  2. Si tus pechos están blandos es por que ya no tienes leche: grábate a fuego la siguiente frase: “pecho blando es igual a pecho sano”. Nuestro pecho funciona como un grifo: cuando el bebé succiona se activan unas hormonas que hace que el grifo se abra, y emane leche de forma continua y permanente mientras el bebé esté mamando (da igual que esté 5 min o 1 hora al pecho, o que haya mamado hace 5 min o hace 2 horas, siempre se abre el grifo y sale leche), a diferencia que el biberón que es una botella donde vemos la cantidad que hay, y una vez acabada esta cantidad ya no hay más.
    Un pecho duro, tenso, o con bultos no es un pecho sano. Si se encuentra de alguna de estas maneras debes hacerte masaje y extracción (siempre manual) y poner mucho a mamar al bebé en ese pecho, en alguna postura de forma que su barbilla esté mirando hacia donde se encuentra el bulto (obstrucción).
  3. Si te realizan una cesárea no te subirá la leche: “La subida de la leche” es un proceso que comienza con la expulsión de la placenta por los picos de oxitocina que acompañan este proceso, por lo que no afecta a tu producción de leche, el tipo de parto que hayas tenido. El proceso de subida de leche es un proceso que sucede entre el 3 y 5 días aprox. tras el parto, y no todas las mujeres lo notan, por lo que si luego de tener a tu bebé no se te ponen los pechos como piedras, es totalmente normal, y no quiere decir esto que no tengas leche.
  4. Te está usando de chupete: es totalmente normal que el bebé se calme cuando está mamando, ya que mamar es un instinto natural. El chupete es un invento posterior a la lactancia materna y, por lo tanto, es el chupete el que trata de asimilarse a la función que hace el pecho, no al revés. También tenemos que distinguir entre los dos tipos de succiones que existen. Por una parte la succión nutritiva, que es aquella en la que podemos escuchar como el bebé traga leche y mueve toda su mandíbula, es una succión activa, el bebé está generalmente despierto y suele ocurrir a principio de la toma. Por otra parte está la succión no nutritiva, es una succión similar a la que hace el bebé cuando usa chupete, es una succión corta, rápida y con pausas, el bebé suele estar durmiendo o adormilado, esta succión es muy importante (¡No dejes de darle de mamar cuando esté en este momento!) ya que es cuando recogen poco a poco en su boca la leche más grasienta, que le ayuda a aumentar correctamente de peso. Además de para dormirse, también utilizan esta succión para calmarse tras una situación de estrés (tanto de la mamá como del bebé), para calmar el dolor o cualquier incomodidad que sientan. Recuerda que el pecho no es solo alimento, más de la mitad de las veces que tu bebé pida de mamar seguramente no sea por hambre.

Dar de mamar es un proceso intuitivo, confía en tu bebé y busca apoyo de una tribu para sentirte comprendida, acompañada y poder resolver tus dudas. Recuerda, dar de mamar no es un proceso fácil, no debe doler y tu leche siempre es buena y suficiente.

Comparte en comentarios qué mitos han invadido tu lactancia ¡me encantaría leerte! ❤️

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